martes, 15 de noviembre de 2011

Lula Da Silva


Cambiar un país es algo verdaderamente complicado. No depende de una persona, depende de muchos, sin contar con la misma participación del pueblo en si. Que Lula Da Silva lo haya logrado es un logro excepcional. Leyendo su entrevista me doy cuenta del optimismo que este hombre muestra, como representa algo que mucha gente desestima y que lucha por algo que la gente cree imposible. Progresar económicamente y políticamente es difícil, pero es casi imposible tratar de acabar con uno de los problemas más sonados en el mundo entero: El hambre. El pudo hacerlo, Brasil pudo hacerlo y es algo que Colombia debería tomar como guía. Nada es imposible, solo falta la oportunidad y más hombres como Lula Da Silva.

Jaime Garzón.


Educación.
Diciendo la verdad, se debe admitir que la educación colombiana no esta en el mejor de sus momentos. Las instituciones educativas han perdido su prestigio y los estudiantes ya no muestran interés por aprender… Debo decir que lo que verdaderamente falta en Colombia es que el estado se decida a invertir un poco más en nosotros, en los estudiantes, en la educación y el futuro del país. No estamos aprendiendo a ser ciudadanos responsables y participativos, en cambio nos enseñan cosas que en diez años ya no recordaremos y nuestra época escolar no será mas que un reflejo de algo vacio… Algo sin sentido que ninguno intento parar.
Derechos Humanos.
Si hay algo que en Colombia no se respeta es sin duda los derechos humanos de los colombianos. Mayormente estos son violentados por los grupos armados pero también el ejército y las fuerzas del estado suelen hacerlo. Una mención de ello son los dichosos falsos positivos. Lo cierto es que es muy difícil que los derechos humanos y lo que reza nuestra constitución se cumplan, es ir contra la situación actual del conflicto que enfrentamos y mientras este siga, victimas es lo que habrá. Y los derechos humanos, bueno, de esos ni se han acordado.
Medio Ambiente.
La explotación en suelos colombianos es algo normal y de lo que oímos todos los días, tanto de partes colombianas como de partes extranjeras. Y es que, si hay algo que caracteriza a nuestro país, es nuestra riqueza natural. La fauna, la flora y los suelos colombianos son dignos de mención y llaman mucho la atención de personas que buscan enriquecerse más y más cada día. A nosotros, los civiles, los ciudadanos del normal, no le prestamos ni la mas mísera atención a como el suelo colombiano se vuelve en una fuente de riquezas para los demás. Y mientras pasamos las duras y las maduras, ellos se regodean de tener un sustento que el gobierno les presta, porque a ellos también les genera algo.  
Participación Civil.
Los ciudadanos colombianos nos limitamos a pensar, decir y hacer lo que se nos dice, no somos motivadores y mucho menos lideres. Nuestra participación en las decisiones que toma el estado es mínima, nos limitamos a escoger a los dignatarios y solo porque es algo obligatorio. Del resto nos vale huevo. Vemos las noticias por hacernos los inteligentes, pero no tenemos voz ni voto en las situaciones del país. Y no queremos tampoco cambiarlo.
14 años después.
Jaime Garzón presento una crítica esperando que el pueblo fuera capaz de escuchar, analizarla y aceptarla. No lo hicimos y por ello mismo pagamos con creces la indiferencia. Colombia es hoy en día un país manejado por unos pocos y no le prestamos verdadera atención a lo que es importante, es como si fuéramos marionetas en manos de alguien mas, alguien descuidado y cruel. La verdad es que, en catorce años, Colombia no avanzo, mas bien retrocedió dos pasos en su posición y dentro de los próximos catorce años… Tal vez retroceda otros dos.